Naufragio En Tu Puerto

Eras el sol que me causa ceguera
e ilumina mi cabeza.
Eres pastel y yo la cereza.
Andas y rondas mi cabeza,
te sambulles en mi panza,
hasta llegar a mi esperanza,
cálido y dulce.

Entrabas por mi ventana
a calmar mis pesares.
Vas en busca
de encontrar el puerto escondido
y contar mis lunares.

Dos veredas se cruzaron
y divagan sin la certeza:
¡Como será posible salir de esto
en una sola pieza!

Difícilmente cruza el velero en un mar, donde riñen la corriente y el viento;
solo se que al puerto,
llegará incompleto el sentimiento,
que creias muerto
y una chispa lo revivió,
siendo dirigida por un faro,
que no estaba en el puerto correcto.

La golondrina soñadora

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