Mas allá de la amistad


Bajo un espejo blanco, redondo, y un cielo lleno de pequeños ojos, aprendí de qué se trataba la amistad. Te vi parada allí, sorprendida por la belleza del momento, sonriendo y siendo parte de ese rompecabezas de la noche, que llamo perfección. Me miraste como una estrella fugaz en el firmamento, dando luz a una sonrisa cálida y encantadora, y yo  parado ahí, en la prisión de un espejismo, cuando de repente rompiste el encanto con otro hechizo y dijiste, hola.

Sentí un temblor fuerte e impactante corriendo por todo mi cuerpo, que evitaba que mi boca pronunciara una palabra. Sonreíste de nuevo y entraste al salón donde yo estaba parado en la puerta, tratando de no avergonzarme.

-Buenas noches, bienvenida a la clase ASL, dije tratando de no distraerme con la belleza de su sonrisa, pero era bastante obvio, y ella solo asintió con otro sincero: - "Buenas noches".

-Soy tu maestro de ASL, continúe diciendo, mientras ella iba a buscar un asiento cerca de la ventana. Era obvio que quería seguir mirando las estrellas que rodeaban la luna como sirvientes fieles esperando una petición de su Reina de la Noche. Parecía que estaba a punto de pedir un deseo, cuando otra maestra vino a anunciar:

- "Todas las clases están suspendidas esta noche. Van a hacer algunas pruebas en las líneas eléctricas, y la electricidad estará inestable, así que por favor profesor, quédese un rato e informe a sus estudiantes cuando lleguen. Lo siento mucho por esta inconveniencia, le veré la próxima semana ", dijo la supervisora nocturna mientras caminaba hacia otra salón.

Después de que todos los estudiantes se fueron, ella estaba mirando por la ventana, como si estuviera esperando que algo sucediera y no quería perderlo.

-Tenemos que irnos. Van a cerrar las puertas y si no nos apresuramos, tendremos que pasar la noche aquí. Dije tratando de ser gracioso, pero ella respondió:
 - "Eso debe alegrarle el día, eh, pasar la noche aquí con uno de sus estudiantes".

 - Respondí con cara avergonzada: - "No tenía la intención de insinuar eso", pero ella ya estaba caminando por la puerta, así que trate de apresurarme para cerrar la sala de clases, y me dirigí hacia su auto para disculparme.

-Lo siento mucho, no tenía la intención de ser grosero. Usted no entendió lo que dije, por favor déjeme explicarle, le dije mientras ella bajaba  el cristal de la ventanilla de su auto. Ella me miro, sonrió y se marchó sin decir una palabra. Su cabello acariciado por el viento que estaba volando en la ventana, como un lazo amarillo atado a un poste en una ventosa noche de verano.

Ella se alejó mientras yo caminaba hacia mi auto. Una vez que llegué a mi automóvil, encontré una nota debajo del limpiaparabrisas. La tomé, era un simple papel azul brillante, en él, encontré una grata sorpresa.

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